Orosman Rojas primer alcalde del municipio Alberto Adriani, líder político sincero, humilde, modesto y de profundo respeto a sus semejantes, a lo que hay que sumar sus buenas iniciativas en pro del desarrollo integral de la entidad, es recordado hoy por sus virtudes políticas de una gestión pública de apertura ideológica, honestidad y carácter educativo.

Eudes J. Blanco P.*

 

Sinceridad, humildad, modestia y respeto, son dones pocos comunes en  los políticos de nuestro tiempo; en una Venezuela donde la pérdida de valores y los intereses personales y particulares aunado a la vanidad marcan las agendas de actuación de quienes tienen la tarea de administrar y conducir los poderes públicos de el país.

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De ahí que las personas con las cualidades expresadas lleguen a obtener especial reconocimiento de parte de sus pares y recibir un aprecio infinito e incondicional, que trasciende más allá a su presencia física en este mundo terrenal. Tal es el caso del señor Orosmán Rojas el primer alcalde electo del municipio Alberto Adriani, quien sin lugar a dudas fue un hombre de buenas iniciativas en pro del desarrollo integral de la entidad y que al celebrarse hoy 12 de octubre de 2016, 91 años de su nacimiento (1925) lo recordamos con grata gratitud.

Hablar de Orosman Rojas como alcalde es destacar la actividad política desde una perspectiva positiva, fue  ejemplo viviente del concepto ideal de una gestión pública sana que se sintetiza en tres aspectos fundamentales: apertura ideológica, honestidad y carácter educador.

Uno de los aspectos significativos de su gobierno fue la apertura política que le identificó; de filiación socialcristiana, se autodefinía como independiente, lo que le permitió tomar decisiones sin tener la presión y obstrucción del partido político que lo postulo y llevó a la primera magistratura municipal.

En su equipo de gobierno además de los dirigentes y allegados a Copei, se encuentra Cesar Leal, como jefe de compras de la Alcaldía,  quien lo había adversado como candidato a alcalde junto al profesor Guillermo Briceño, el editor Félix Vega y el periodista José Rafael Ramírez, pero el caso más emblemático de esa amplitud política fue la incorporación del médico José Mendoza Garcés, hombre de izquierda a quien le asignó la coordinación del Programa de Atención Primaria de Salud de la Alcaldía.

Hay que destacar que Orosmán respetó el carácter técnico de los empleados que la naciente alcaldía heredo del Concejo Municipal, independientemente de su posición política, les brindó su apoyo y confianza, como fue el caso de Abelardo Pernía, quien dirigía la Oficina de Catastro y era un  dirigente de Acción Democrática, quien a la larga, sería su sucesor en el cargo.

Pero el aspecto que  más identifica a su gestión es la moderación y el uso racional de los recursos económicos del municipio, que se evidenció en diversas situaciones, tales como: la adquisición de un vehículo para su traslado, inclinándose por el más económico del mercado; mantuvo un cerrado control en cuanto a gastos de viáticos, movilización y agasajos. La labor informativa y comunicacional de su gestión descartó la excesiva publicidad y propaganda. Este cerrado control de gastos, le permitió dejar recursos económicos a su sucesor, situación poco común en la gestión administrativa  publica venezolana, caracterizadas por el endeudamiento.

Con Orosman Rojas, se rompe esa percepción actual donde pareciera que la política está reñida con la honestidad, de ahí la frase de Francis Bacon “Es muy difícil hacer compatibles la política y la moral”, sin embargo, Orosman Rojas en su accionar político rompió con esa nefasta situación y es un acervo ético del municipio Alberto Adriani, ejemplo de honestidad, de racionalidad en la administración de los bienes públicos  e indiscutible incorruptibilidad.

De esa apertura ideológica aunada a una aceptable gestión pública y su indiscutible  honestidad, se desprende un aspecto aleccionador, el carácter educador desde su gestión gubernamental produjo, y es que al referirse al primer magistrado, para identificar al presidente, gobernador o alcalde, se hace referencia al carácter “del que enseña” que tiene la palabra latina “magistri”, este es el caso de Orosman Rojas, un hombre que enseñaba con su accionar, con su testimonio, así lo expresa el Dr. José Mendoza Garcés, cuando escribió de él: “Para nosotros Orosmán fue un maestro y un segundo padre, un ejemplo que nos enseñó que no era necesario coincidir política e ideológicamente para luchar juntos en función de los intereses del pueblo, particularmente de los más pobres (…) Yo digo que él dedicó toda su vida a los más pobres desde su vocación política, social y cristiana”

Además se debe resaltar que a Orosman Rojas le correspondióuna tarea nada fácil: darle forma a una estructura organizativa gubernamental que estaba en proceso de gestación, era delimitar la función ejecutiva de la legisladora y era romper con el marcado centralismo gubernamental, de ahí que muchas de las iniciativas fueran innovadoras, entre ellas se pueden destacar el Sistema Municipal de Salud que tuvo como organización operativa la Fundación Hospital El Vigía (FUNDAHOVIG), que significó un acertado proceso descentralizador con un marcado concepto de desconcentración del poder, criterio que se repite en otra experiencia significativa por su amplitud y pluralidad la Comisión Consultiva de Cultura que luego daría paso a un ente descentralizado y autónomo como la Fundación para el Desarrollo Cultural del Municipio (Fundecu) y el apoyo desinteresado a las iniciativas ciudadanas como fue el caso de la creación y funcionamiento de la Cátedra  de Estudios Libres Guillermo Morón.

Por último, hay que destacar que Orosmán, jamás expreso ni pensó la intención de ser reelegido alcalde, mostrando así el valor democrático de la alterabilidad, tan  esencial en un sistema democrático. No se aprovechó de su condición de alcalde para hacerle promoción a su nombre, no utilizó los bienes públicos para un fin personal y particular. Y luego de abandonar la alcaldía asumió el rol que nunca abandono: el de ciudadano, donde sin cargo público alguno continuo su lucha permanente por El Vigía hasta su muerte el 17 de Enero del año 2002.

Orosman Rojas
Orosman Rojas

* Historiador – eudesblanc@gmail.com

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Nativo de Rubio, Félix Vega llegó como confinado político a la aldea de El Vigía en el año 1953, para permanecer en ella hasta su muerte. Durante 61 años que habito en El Vigía, fue un hombre promotor de iniciativas de desarrollo para el municipio. Tiene en su haber, el conformar dos de las Comisiones de mayor importancia del siglo XX en el municipio: la de Pro-Elevación a Municipio en 1954 y la de Pro-Elevación a Distrito (1965)

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